Cuántas veces nos hemos escondido pensando que no somos suficientes?
Hubo un tiempo en el que cerré mis oÃdos al susurro de algo más grande. Creà entenderlo todo, pero solo me atrapó el ruido y el dolor. Busqué refugio en el mundo, fingiendo un resplandor que no era mÃo.
Pero en mis peores momentos, cuando mi alma estaba hecha añicos, descubrà que hay un amor que no te juzga, no te cobra y, sobre todo, no te abandona.
«Tu Nunca Me Condenas», mi nuevo single, ya está disponible. Es una canción de rendición. Para los que huyen, para los que caen, y para los que necesitan escuchar que, incluso en la rotura, hay gracia.